lunes, 22 de febrero de 2016

Consecuencias de la educación

Tengo tres hijos y los tres son diferentes aunque se han criado juntos. A la hora de educarlos me guié por el sentido común. No más de una hora de consola al día y después de los deberes. La paga mínima para que no se sintieran mal pero tampoco demasiado premiados. A mi alrededor he visto múltiples ejemplos de cómo hacer mal las cosas y tengo que reconocer que las consecuencias han sido muy variadas. No siempre el niño consentido acaba siendo un adulto irresponsable. Y el niño responsable puede acabar siendo un adulto consentido. Las reglas no funcionan claramente porque hay multitud de circunstancias alrededor que influyen mucho.

De modo que no puedo asegurar que mi forma de educar sea la correcta. Lo hice lo mejor que pude. Eso sí, dedicación desde luego no me ha faltado. Seguí la voz del sentido común y procuré quedarme siempre en el término medio, sin caer en los extremos de malcriar o ser demasiado estricta. Sin embargo, los resultados son tan diversos que, cuando oigo teorías acerca de la educación, siempre pienso que hay que darle tiempo al tiempo y que realmente esto es una lotería. No dudo de que determinadas actitudes ayuden a tener un buen resultado, pero puedo asegurar que no son determinantes para nada.

10 comentarios:

  1. Hola: tienes toda la razón que es una lotería porque aún hijos de los mismos padres, con la misma educación y trato, son muy diferentes en el futuro.Seguimos en contacto

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    1. Yo hubiera dicho que lo tenía todo controlado y ya ves. Un beso.

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  2. Cada persona es un mundo, así que yo tampoco me fío demasiado de las fórmulas mágicas. Lo que funciona con un niño puede no funcionar con otro. Un besote.

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    1. Yo cuando veo recetas me río de ellas. Un beso.

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  3. En esto de ser madres estamos aprendiendo. Cuando terminamos de criar vemos si pasamos el curso, aunque le pongamos harto empeño, solo se ve al final.
    Satisfacción y lágrimas, solo pedir a Dios su ayuda.

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    1. Es cierto. Sólo nos queda rezar. Un beso.

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  4. Educar a un hijo en parte es prueba y error, lo que con uno funciona con otro no. Y si no obtienes los resultados esperados algo tendrás que cambiar. Coincido contigo, es fundamental el sentido común y la dedicación. Un beso, Pilar

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  5. Desde luego la educación es el arte de las artes.A mi lo que mas me ha ayudado es el sentido común, el diálogo con el esposo y sobre todo la oración.Nuestros hijos son también hijos de Dios y hay que confiar en su ayuda.
    También hay que querer a los hijos tal cual son.
    Un abrazo

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    1. Yo rezo mucho, pero es cierto, cada cual es como es. Un beso.

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