viernes, 9 de diciembre de 2016

El estanque

En mi casa del pueblo tenemos un pequeño estanque de plástico. Al principio no se movía el agua y se nos llenó de larvas de insectos, así que pusimos un chorro hacia fuera. Además, para que no huela el agua tenemos que echarle bacterias de vez en cuando. Todo eso lo hemos aprendido sobre la marcha. Pusimos dos nenúfares pero son complicados de mantener, porque el nivel del agua tiene que ser estable. Las hojas tienen que asomar por encima de la superficie. Como no fue así en verano, ni en el otoño con la lluvia, las plantas se nos han estropeado.

Cuando llegue la primavera seguramente pondremos unas algas que nos han recomendado y hasta puede que nos animemos a poner tres pececitos, aunque eso me preocupa porque nos encariñamos mucho y luego se mueren y te llevas el disgusto. Así que no sé si nos decidiremos. De momento hemos puesto unas piedras alrededor del estanque para que parezca más natural y una planta colgante. El ruido que hace el agua al caer es muy agradable. Así tenemos nuestro cachito de naturaleza en el jardín.

5 comentarios:

  1. Muy relajante eso de escuchar la caída del agua, qué bonito Susana!

    Besos =)))

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Es como tener un arroyo. Un beso.

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  2. Hermoso. Me encantaría tener un estanque. Soñaba con tener uno para mis tortugas, pero tal vez piense en uno para mí. Sin embargo, veo que requiere bastante trabajo.

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    1. No es mucho trabajo mientras no haya peces. Un beso.

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