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viernes, 18 de marzo de 2016

Hipotiroidismo

Estoy probando una nueva medicación porque me han encontrado la hormona tiroidea un poco baja. Como tengo todos los síntomas, espero que el tratamiento me de calidad de vida. Es decir, espero que me ayude a acabar de vencer la depresión que anda por ahí camuflada y a no seguir engordando tanto al menos. También tengo piel seca, uñas quebradizas y cansancio. La verdad es que siempre he sido un poco así, salvo lo de la gordura; de manera que no sé si achacarlo al tiroides o a mi naturaleza. Bueno, por probar no se pierde nada. Si sólo me sirviera para tener un poco más de ánimo y energía ya me valdría la pena.

Lo incómodo del tratamiento es que hay que tomarlo en ayunas media hora antes del desayuno y yo siempre he tenido la costumbre de desayunar nada más levantarme. Ahora me lo tomo en la cama y espero un rato antes de levantarme, pero es un poco incómodo. En fin, supongo que es mucho pedir que además no me suponga sacrificio. Tengo que repetirme los análisis en unos meses a ver si me va bien la medicación. Ya os contaré si me pone las pilas que es de lo que se trata. Tengo muchas esperanzas puestas en este producto. Necesito recuperar la energía para poder hacer la vida normal de todos los días.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Día tras día

Esta depresión mía es muy desesperante. En primer lugar porque ya no tengo motivos. En segundo lugar porque no consigo controlarla ni con la medicación. Hay días que me levanto sin ganas de nada y un rato más tarde de pronto empiezo a encontrarme bien sin ninguna razón. Ni he tomado nada ni he hecho nada especial. Simplemente va y viene como el dolor de cabeza. Me fastidia mucho porque a menudo resulta que estoy a gusto y lo estoy pasando bien pero no consigo sentirme así, hasta que de pronto hace clic, y ya está. Me pregunto que habré hecho yo en otra vida para merecer esta situación tan absurda de no estar del todo bien ni mal nunca.

De niña no me pasaba esto. De hecho solía mantener la moral aunque no tuviera motivos. De adolescente estaba más bien de baja siempre pero eso entra dentro de lo normal. Yo sigo actuando igual. Quiero decir que no dejo de hacer las cosas porque no tenga ganas. Es sólo que me cuesta el doble. No sé si con eso tengo más mérito porque no sabría como demostrarlo. De manera que sólo me queda internet y mi familia para dejar constancia de que lo poco que hago tiene valor extra. Sin embargo, preferiría desde luego tener menos valor y ser capaz de llevar mi vida sin este tio vivo continuo de emociones.