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viernes, 22 de abril de 2016

Cumpliendo objetivos

Este año me propuse sacar adelante el curso de francés y asistir a clase de taichi lo más posible. De momento no voy mal, teniendo en cuenta que el curso no pudo empezar peor con la muerte de mi madre. Me ha costado Dios y ayuda ir a clase todos estos meses pero ya estoy acabando y me siento bastante satisfecha. Sin embargo, el año que viene no voy a forzarme tanto y pienso dejar los idiomas en barbecho. Con eso y ocuparme de nuestra casa del pueblo ya tengo bastante entretenimiento en principio. Si lo echo mucho de menos puede que retome los idiomas el año siguiente, pero ya con cincuenta y un años lo dudo.

Porque me temo que ya no soy capaz de aprender muchas cosas nuevas. Lo que hago es rescatar conocimientos olvidados e intentar mantenerlos. Para aprender hay que ser joven y tener muchas neuronas nuevas. En la clase se nota mucho los que ya no estamos en condiciones. Dicen que los cuarenta son los nuevos treinta y demás, y será cierto para algunas actividades de la vida, pero para estudiar me temo que no. Todo lo que queráis aprender que sea antes de los treinta años. Para luego es tarde. El cuerpo humano está pensado para resistir en perfectas condiciones hasta esa edad. El resto es tiempo añadido que cada cual lleva lo mejor que puede.

viernes, 11 de septiembre de 2015

La homosexualidad no es normal

Es decir: conforme a la norma. Yo no digo que esté bien o esté mal. No me corresponde a mí juzgarlo. Digo que no es normal. Es como si me dicen: qué bonito es ser ciego. Ser ciego no es bonito, es una desgracia. Ser homosexual significa que algo en tu cerebro no funciona bien. Así como los ciegos no distinguen las formas y colores; los homosexuales no sienten atracción por el sexo opuesto. Ha habido personas que después de un accidente cerebral se han vuelto homosexuales de la noche a la mañana. Qué mayor prueba que ésa.

No es que justifique que se discrimine a estas personas, pero tampoco entiendo que se las ensalce. Es como si hacemos un carnaval para ciegos, todos presumiendo de serlo. No le veo sentido. Además hay otra cuestión, que la homosexualidad se promueve y, al ser algo mental, puede incitar a otros a probar la experiencia, sobre todo a los adolescentes. Y las uniones homosexuales suelen ser promiscuas. Por eso creo que no es algo normal ni positivo para la sociedad. Algo que no debe fomentarse.