Mostrando entradas con la etiqueta móvil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta móvil. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de junio de 2016

Semáforos para móvil

La ciudad alemana de Augsburg ha instalado semáforos en el suelo para aquellos que no quitan el ojo del mòvil ni para cruzar la calle. Yo mejor pondría un aparato que les de un sopapo a cada uno.  Estamos en una sociedad infantilizada. Si la gente no sabe caminar por la calle sin mirar al móvil incluso al cruzar las calles, más vale que no salgan de su casa. Tal vez el estado debería pagar tratamientos para desengancharse de dispositivos electrónicos. Lo que no puede ser es que encima les den facilidades... En otro país creo que han puesto aceras especiales para los que circulan mirando el móvil para que no se choquen con nadie.

Parece una tontería pero yo creo que es un síntoma de la inmadurez de los ciudadanos. Yo no acabo de entender qué le ven a tanta charla y tanto internet, que es fácil ver grupos de amigos mirando a sus aparatos en lugar de hablar entre ellos. A pesar de que yo he pasado miles de horas en estos años escribiendo y leyendo posts nunca he necesitado ir por la calle con el móvil en la mano. Hay un tiempo para cada cosa y un momento para todo. Yo creo que es más bien una pose. Antes fumaban e iban con el cigarrillo y ahora tienen que ir con algo en la mano, haciendo como que están muy ocupados aunque sólo digan: hola, cómo estás.

sábado, 2 de enero de 2016

Soy pretecnológica

A mucha honra. Nací en 1966. Entonces no existían por supuesto móviles ni apenas ordenadores. Los que había eran como armarios. Y vivíamos, salíamos a la calle, teníamos amigos y trabajábamos en el siglo XX como si nada. Ahora parece que no se puede estar sin algo electrónico entre las manos. Me desespera cuando veo a la gente que va por la calle leyendo su aparatito. ¿Es que no pueden esperar a llegar a algún sitio?. Así no me extraña que aumenten los atropellos. El móvil te tiene todo el tiempo comunicado y al día de lo que pasa. Pero yo no quiero estar localizable veinticuatro horas ni enterarme al minuto de la actualidad.

Para eso llego a casa y enciendo el ordenador o la tablet. El resto del día me gusta ocuparme de mi familia, de mis hijos y de mis propios pensamientos. Estar todo el tiempo enganchado te impide pensar y asimilar lo que has leído. La comunicación entre las personas se resiente muchísimo cuando cada uno tiene algo en la mano. Estamos en la misma habitación como si no estuviéramos. Hacemos fotos que ya no miramos, mantenemos conversaciones que olvidamos, leemos noticias que no nos afectan. La electrónica nos está robotizando. Aconsejo a mis lectores que prueben a dejar los aparatos unas horas al día y volver a simplemente vivir.