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viernes, 16 de octubre de 2015

El Papa en Cuba. No lo entiendo

Yo pensaba que cuando los Papas han visitado Cuba había sido para intentar mejorar su situación política, para llevar la democracia de verdad a los cubanos. Así fue por lo menos con Juan Pablo II aunque no lo consiguiera. Sin embargo, la visita del Papa Francisco parece un encuentro de amistad entre iguales. No lo entiendo. ¿No conoce al parecer el Papa la situación de los presos políticos, el millón de cubanos que han tenido que huir de la isla?, ¿la miseria que ha provocado allí el comunismo, como siempre lo hace en todos los países donde se instaura?. ¿Ha ido el Papa a dar su visto bueno al régimen de los Castro?.

Conozco a un sacerdote cubano que me ha contado las condiciones en que se encuentra la Iglesia en Cuba, un país oficialmente ateo. Cómo le miraban mal y le discriminaban por ser católico. Cómo allí las iglesias están vacías porque nadie se atreve a rezar en público. Y entonces llega Francisco y monta una gran fiesta de la Fe. ¿No le parece hipócrita y fariseico?. Nunca me ha gustado este Papa, la verdad, así como los otros sí me gustaban. Para mí el Papa a partir de ahora vuelve a ser Benedicto XVI, al menos hasta que el actual demuestre que no siente simpatías por el comunismo y que sabe cuál es su papel dentro de la Iglesia, como defensor de la doctrina de la Fe.

lunes, 31 de agosto de 2015

El timo de la liberación de la mujer

Esta mañana estuve viendo un programa sobre los objetivos del milenio e insistían mucho en que algunos países desarrollados no los cumplían, como la paridad de sexos. Habiendo todavía hambre en el mundo no me explico que se preocupen tanto por el número de diputadas. No hay quien les meta en la cabeza que, si existen menos mujeres directivos en las empresas, es simplemente porque hay menos mujeres en las carreras de tecnología y ciencias en general. Y eso no es por discriminación sino porque simplemente no les apetece. Igual que algunas preferimos quedarnos en casa y ganar menos dinero, pero tener más tiempo para la familia.

La liberación de la mujer ha supuesto para muchas ocho horas de trabajo en una fábrica para volver a casa y tener que hacer las labores del hogar, o la mitad de ellas, o pagar a alguien un sueldo para que las haga. A mí que no me liberen, por favor. Por otra parte las mujeres que tienen buenos puestos de trabajo tienen que renunciar a pasar tiempo con sus hijos y eso les hace sentir mal. Pero volviendo a los objetivos del milenio, es llamativo ver que los países más pobres son los comunistas y la India.  Tal vez habría que poner más interés en acabar con la dictadura del proletariado y menos en medidas populares para la galería. Además también va siendo hora de que se den cuenta de que la protección del medioambiente a menudo es incompatible con el desarrollo.

martes, 7 de julio de 2015

Asustada

Cuando contemplo el panorama mundial no puedo evitar pensar que es el fin. Por una parte China comprando terrenos y empresas, Corea del Norte contra todos, Irán con su república islámica y Rusia y otros que todavía no se han librado del comunismo. Dos grupos terroristas a falta de uno, amenazando a todos los que no son musulmanes suníes. Y la llamada civilización ha matado ya a millones de niños no nacidos. No tenemos nada que envidiar a Esparta o los incas, y ambos desaparecieron del mapa. Me pregunto cuanto tiempo nos queda realmente. Parecemos abocados a la extinción inmediata.

Para colmo cada vez más países aprueban las adopciones homosexuales. La política contra la familia es generalizada, e incluso el Papa parece no saber muy bien lo que defiende. Los cristianos son perseguidos y asesinados como en tiempos de la antigua Roma pero a nadie parece importarle. Tengo tres hijos y no quisiera que el mundo que conocemos desapareciera, pero a veces pienso que es lo único que merecemos. No necesitamos enemigos. Nos bastamos solos para acabar con la civilización. Pero enemigos tenemos de sobra y armas masivas y hombres para nutrir los ejércitos. Que Dios se apiade de nosotros.